Caos en Cercanías: dos averías en Atocha trastocan las líneas C-3, C-4 y C-5
Un enganchón de pantógrafo y un fallo en un desvío en Atocha obligaron a cortar la C-5 y provocaron retrasos de 20 a 25 minutos en la C-3 y la C-4.

Miles de viajeros del sur de la región arrancaron el viernes con el servicio de Cercanías trastocado. Dos incidencias distintas registradas en el entorno de la estación de Atocha obligaron a cortar la circulación en un tramo de la C-5 y dejaron retrasos acumulados en las líneas C-3 y C-4 durante buena parte de la mañana, según informaron Adif y Renfe a Europa Press y recoge la Cadena SER.
Un tren bloqueado entre Embajadores y Atocha
La primera avería afectó a la C-5, la que une Móstoles El Soto con Atocha, Fuenlabrada y Humanes. Poco después de las 7.00 horas, el pantógrafo de un tren —el dispositivo que recoge la corriente de la catenaria— se enganchó con la línea aérea a la entrada de Atocha. El convoy quedó inmovilizado entre las estaciones de Embajadores y Atocha y los pasajeros que iban a bordo tuvieron que ser evacuados.
Como consecuencia, Adif suspendió la circulación entre Villaverde Alto y Atocha. Los trenes con origen o destino en Humanes y Fuenlabrada pasaron a terminar e iniciar recorrido en Villaverde Alto, desde donde los viajeros podían enlazar con las líneas C-4a y C-4b para llegar hasta Atocha. Los que circulaban por el ramal de Móstoles-El Soto finalizaban en la propia estación de Atocha. La situación no se normalizó hasta las 9.45 horas, es decir, más de dos horas y media de servicio alterado en plena hora punta.
Una segunda avería, esta vez en un desvío
Cuando el primer incidente aún estaba sin resolver, a las 8.45 horas se sumó una segunda incidencia en la misma estación, en este caso en uno de los desvíos. Afectó a la C-3 (Aranjuez-Atocha-Sol-Chamartín) y a la C-4 (Atocha-Sol-Chamartín-Cantoblanco), con retrasos medios de entre 20 y 25 minutos respecto a las frecuencias habituales de paso.
En el caso de la C-4, los trenes con destino Alcobendas-San Sebastián de los Reyes estuvieron iniciando y terminando su trayecto en Chamartín, obligando a los viajeros del norte de la región a buscar alternativas. Esta segunda avería se prolongó hasta las 10.50 horas.
A quién afecta
El impacto se concentró en los municipios del sur del área metropolitana. La C-5 es una de las líneas con mayor volumen de viajeros de toda la red y vertebra los desplazamientos diarios de Móstoles, Fuenlabrada, Humanes y los barrios del sur de la capital hacia el centro. La C-3, por su parte, conecta con Aranjuez y con los municipios del corredor del Tajo, mientras que la C-4 atraviesa Madrid de norte a sur por el túnel de Sol.
Las averías en el nudo de Atocha tienen un efecto multiplicador precisamente por eso: por esa estación pasan la mayoría de líneas del núcleo, de modo que un problema puntual en un desvío o en la catenaria se traslada en cadena al resto del servicio. En este caso, además, coincidieron dos incidencias solapadas en la misma mañana.
Una red con renovación pendiente
El episodio se produce mientras Renfe avanza en la renovación del material rodante del núcleo madrileño. La operadora tiene comprometida la incorporación de nuevos trenes de Stadler para Cercanías Madrid, con capacidades muy superiores a las actuales, aunque el grueso de las incidencias diarias tiene su origen en la infraestructura —catenaria, desvíos y señalización— que gestiona Adif, no en los trenes.
Ni Adif ni Renfe han detallado el número exacto de viajeros afectados ni han anunciado por el momento medidas de compensación para quienes perdieron conexiones o llegaron tarde a sus puestos de trabajo.
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Elaborado a partir de información publicada por cadenaser.com · Fuente primaria: documento original