El Ayuntamiento defiende que los túneles de la M-30 son seguros pese al informe de los 400 millones
El Consistorio asegura que la red de túneles de la M-30 está en buen estado y cita un informe de 2023, aunque admite que desconocía el documento que reclamaba hasta 400 millones en reparaciones.

El Ayuntamiento de Madrid ha salido al paso de la polémica sobre el estado de conservación de los túneles de la M-30. Tras la publicación de un informe que alertaba del deterioro de determinadas zonas y cifraba en hasta 400 millones de euros el coste de repararlas, el Consistorio sostiene que la infraestructura está en buen estado y que, «por encima de todo», la red de túneles «es una infraestructura segura».
Qué dice el Ayuntamiento
La respuesta municipal, recogida por El Mundo, llega desde el área de Obras y Equipamientos, de la que depende la circunvalación. El Consistorio reconoce que no tenía conocimiento del informe publicado por ese diario, pero remite a otro documento posterior, fechado en 2023, en el que se afirmaba que «en ningún caso se encuentra comprometida la estabilidad de la estructura que forma los distintos elementos del túnel».
El Ayuntamiento añade un dato económico para respaldar su posición: asegura haber abonado 225 millones de euros a la unión temporal de empresas EMESA en concepto de labores de mantenimiento y conservación de toda la infraestructura de Calle 30 «en el periodo 2021-2025».
Los matices a la cifra
Esa cantidad, sin embargo, requiere precisiones. Según las cuentas anuales de Calle 30, los 225 millones se habrían pagado en realidad entre 2019 y 2025, un periodo dos años más amplio que el que menciona el Consistorio. Y, sobre todo, el pago de las facturas no acredita por sí solo que los trabajos se hayan ejecutado como debían: el informe que originó la controversia sostenía precisamente que el mantenimiento «no ha sido todo lo eficaz que podía haber sido».
EMESA no era solo la adjudicataria del mantenimiento: hasta finales del año pasado fue también el socio privado del Ayuntamiento en la sociedad Calle 30, la empresa mixta que gestionaba la autovía urbana.
Una infraestructura ya 100% municipal
La circunvalación pasó a ser íntegramente pública en enero de este año. Para esa fecha, la consultora LRA —la misma que elaboró el informe que cifra en 400 millones las reparaciones necesarias— firmó otro documento con una lectura bastante más benévola: concluía que a lo largo del periodo contractual «se ha mantenido un elevado nivel de control y seguimiento sobre el estado de conservación de la M-30 y sus viales asociados».
La aparente contradicción entre ambos análisis es el nudo del asunto. Y queda sin resolver: preguntada por el estado en que se entregó la autovía al Ayuntamiento en enero, la sociedad Calle 30 respondió que todavía «no existe un balance definitivo sobre el cumplimiento de las obligaciones de EMESA» derivadas del contrato de mantenimiento.
Por qué importa
La M-30 es la vía más transitada de la ciudad y su tramo soterrado —uno de los sistemas de túneles urbanos más extensos de Europa— atraviesa distritos como Arganzuela, Latina, Usera o Moratalaz. Cualquier actuación de calado sobre esas estructuras tendría un impacto directo en la movilidad de cientos de miles de conductores y en las cuentas municipales, en un momento en el que el Ayuntamiento ya afronta debates abiertos sobre el gasto y los sueldos en el Consistorio.
Sin un balance cerrado del contrato con EMESA ni una explicación pública que concilie los dos informes de la misma consultora, la duda de fondo sigue en pie: cuánto va a costar mantener en condiciones la M-30 ahora que es cien por cien municipal.
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Elaborado a partir de información publicada por El Mundo Madrid · Fuente primaria: documento original