Ansaldo, ya no adscrito, entra en cuatro comisiones del Pleno de Cibeles
El BOAM publica la resolución que da al exconcejal de Vox la condición de miembro titular en Urbanismo, Cultura, Hacienda y Vicealcaldía, sin derecho a suplencia.

El Ayuntamiento de Madrid ha formalizado la entrada de Ignacio Ansaldo, hasta este verano concejal de Vox y ahora edil no adscrito, en cuatro comisiones permanentes del Pleno. El movimiento cierra administrativamente la crisis interna que ha dejado al grupo municipal de Vox con la mitad de los concejales que obtuvo en 2023.
Qué dice la resolución
Según la resolución firmada el 25 de agosto por el presidente del Pleno, Borja Fanjul, y publicada esta semana en el Boletín Oficial del Ayuntamiento de Madrid (BOAM), Ansaldo pasa a ser miembro titular de las comisiones de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad; Cultura, Turismo y Deporte; Economía, Innovación y Hacienda; y Vicealcaldía, Portavoz, Seguridad y Emergencias. La información fue adelantada por Europa Press y recogida por Noticias para Municipios.
El nombramiento responde a una petición que el propio concejal registró el 12 de agosto ante la Secretaría General del Pleno. Al figurar como titular y no como suplente, su asiento queda vacío si no acude a una sesión: los ediles no adscritos no tienen derecho a sustitución.
Del expediente disciplinario al escaño sin grupo
Para entender la operación hay que volver a la ruptura con Vox. El 7 de agosto la Presidencia del Pleno certificó la condición de no adscritos de Ansaldo y de su entonces compañera Carla Toscano, una vez comprobado que el expediente disciplinario que llevó a su expulsión del partido se había tramitado en forma. Los dos habían intentado frenar la salida en julio por vía judicial con medidas cautelares que después retiraron, lo que despejó el camino a su nueva situación administrativa.
Es exactamente la misma posición en la que ya estaba Javier Ortega Smith, expulsado antes y que se presenta a sí mismo como «concejal proscrito». Los tres casos tienen un origen común: el malestar que generó la decisión de la dirección nacional de Vox de retirar a Ortega Smith la portavocía municipal para entregarla a Arantxa Cabello. Ansaldo y Toscano rechazaron el relevo en público y eso acabó costándoles el carné.
Con esas tres bajas, el Grupo Municipal Vox se ha quedado en dos concejales: Cabello y Fernando Martínez Vidal. Y todavía puede moverse más, porque Toscano ha anunciado que renuncia a su acta alegando «coherencia» y motivos de salud. A diferencia de Ansaldo, nunca pidió entrar en ninguna comisión pese a haber sido requerida para ello, según consta en la propia resolución del BOAM. Cuando deje el escaño, el siguiente en la lista de Vox de 2023 es Cristian Toro, campeón olímpico de piragüismo en Río 2016 y portavoz nacional de Deportes del partido.
Qué puede y qué no puede hacer un no adscrito
La figura no es una excepción improvisada: el reglamento del Pleno permite a cualquier concejal no adscrito elegir en qué comisiones quiere sentarse como titular, siempre sin suplencia. Para que esas incorporaciones no distorsionen la aritmética real de la corporación, las comisiones funcionan con voto ponderado.
En contrapartida, su capacidad de iniciativa queda muy acotada. Solo pueden registrar una iniciativa cada cuatro sesiones ordinarias y, como máximo, una de cada doce en forma de comparecencia. Sí pueden formular preguntas y ruegos, con turnos de intervención que fija la Junta de Portavoces o la presidencia de cada comisión y que nunca bajan de un minuto ni superan el tiempo asignado a un grupo municipal.
El resultado práctico es que el Pleno de Cibeles suma tres voces que intervienen en solitario, sin estructura de grupo ni los recursos que esta conlleva, en un mandato en el que ya se han abierto debates como la propuesta de recortar el sueldo de los concejales.
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Elaborado a partir de información publicada por Noticias para Municipios · Fuente primaria: documento original