La Comunidad reparte 200.000 € entre 58 ganaderos para prevenir ataques de lobo
Las subvenciones financian vallados, pastores eléctricos, mastines y GPS en más de veinte municipios, entre ellos varios de la Sierra Oeste afectados por el incendio del verano.

La Comunidad de Madrid ha repartido 200.000 euros en ayudas para que los ganaderos de la región instalen medidas de protección frente a los ataques del lobo ibérico. Según el Gobierno autonómico, se han beneficiado 58 profesionales, con un máximo de 4.500 euros por titular y explotación y una media de 3.450 euros por cada una.
El programa arrancó en 2023 y financia actuaciones muy concretas: vallados de protección fijos y móviles, pastores eléctricos, dispositivos de radio-seguimiento del ganado y la compra y mantenimiento de mastines, incluido el pienso para estos perros guardianes.
En qué se ha gastado el dinero
El reparto por tipo de medida muestra que los ganaderos apuestan sobre todo por el cierre físico de las fincas. Según los datos facilitados por la Comunidad:
- 68% del importe total, a vallados fijos.
- 19%, a vallados móviles.
- 8%, a pastores eléctricos.
- 3%, a pienso para perros protectores, y otro 3% a dispositivos GPS.
Entre los beneficiarios, el Ejecutivo regional destaca el peso de los ganaderos profesionales y de los más jóvenes, un dato que interpreta como señal de relevo generacional en un sector con dificultades para mantener explotaciones extensivas.
Más de veinte municipios, con la Sierra Oeste entre los destinatarios
Las subvenciones se han distribuido entre más de una veintena de municipios madrileños. La Comunidad menciona expresamente localidades de la Sierra Oeste golpeadas por el gran incendio de este verano, como Navas del Rey o Colmenar del Arroyo, donde la pérdida de pastos añade presión a explotaciones que ya convivían con la presencia del depredador.
Se trata de una zona en la que el ganado pasta en libertad buena parte del año, lo que complica la vigilancia y multiplica el riesgo de ataques nocturnos a los rebaños. Los dispositivos de seguimiento permiten, según el Gobierno autonómico, avisar al ganadero cuando el lobo se acerca al rebaño y reaccionar antes de que se produzcan bajas.
El objetivo: que el lobo cace jabalíes y corzos
El planteamiento de la administración regional es la coexistencia: el lobo ibérico cuenta con un alto nivel de protección en la Unión Europea, de modo que la vía para reducir el conflicto no es su control, sino dificultar el acceso a las presas fáciles. La Comunidad sostiene que estas medidas no solo rebajan la probabilidad de ataque, sino que reorientan a las manadas hacia jabalíes y corzos, cuyas poblaciones han crecido y generan daños en cultivos y accidentes en carretera.
Es, en la práctica, un doble efecto buscado: proteger las cabañas ganaderas y aliviar de paso la sobrepoblación de ungulados silvestres en la sierra madrileña.
Qué cambia para el ganadero
Antes de 2023, la respuesta habitual al problema pasaba por las indemnizaciones a posteriori, una vez producido el daño. Con estas ayudas, el enfoque se desplaza a la prevención: el ganadero recibe apoyo para invertir en infraestructura y tecnología que evite el ataque, no solo para compensarlo cuando ya ha ocurrido. Para explotaciones pequeñas, donde un vallado perimetral puede suponer un desembolso difícil de asumir, los hasta 4.500 euros por titular marcan la diferencia entre acometer la obra o dejarla para más adelante.
La información parte de un comunicado publicado por la Comunidad de Madrid, que no detalla el calendario de la próxima convocatoria ni cuántas solicitudes quedaron fuera del reparto.
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Elaborado a partir de información publicada por Comunidad de Madrid · Fuente primaria: documento original