Alcalá ensancha las aceras de Teniente Ruiz con una obra de 500.000 euros
El Ayuntamiento de Alcalá de Henares termina la reforma de la calle Teniente Ruiz: acera más ancha hacia el Centro Histórico, bancos, zonas verdes y colector nuevo.

La calle Teniente Ruiz de Alcalá de Henares estrena cara. El Ayuntamiento ha dado por terminadas las obras de renovación de esta vía, una actuación de cerca de 500.000 euros que ha ensanchado la acera principal, ha añadido bancos y zonas verdes y ha cambiado por completo una red de saneamiento que llevaba décadas sin tocarse. La idea de fondo, según el Consistorio, es coser los barrios con el casco antiguo y que ese trayecto se haga a pie con comodidad.
Una acera más ancha entre El Val y el casco histórico
El grueso de la intervención se ha concentrado en la acera noreste, que ahora ofrece un itinerario peatonal notablemente más amplio para quien va desde el barrio de El Val hasta el Centro Histórico. Ese espacio ganado no se limita a asfalto y baldosa: se han creado zonas estanciales con bancos y superficies ajardinadas, cuya plantación está prevista para el otoño.
En la acera sureste el planteamiento ha sido distinto. Se ha mantenido la anchura existente y lo que ha cambiado es la organización del aparcamiento: allí se ha trasladado la zona de carga y descarga, para liberar de tráfico parado el lado peatonal reformado. Además, se ha habilitado una plaza para motocicletas que se suma a las dos ya reservadas para personas con movilidad reducida.
Lo que no se ve: colector nuevo y pavimento
Buena parte del presupuesto se ha ido bajo tierra. La obra ha incluido la sustitución integral del colector y de todos sus ramales, una infraestructura que, según explica el Ayuntamiento, había agotado su vida útil. Renovar el saneamiento aprovechando que la calle está levantada evita tener que volver a abrir zanjas en los próximos años, un problema recurrente en calles reurbanizadas sin tocar las conducciones.
Sobre la superficie, se ha renovado el pavimento de la calzada y se han regularizado los alcorques con chapas de acero enrasadas con el nivel de la acera. Es un detalle menor a la vista, pero relevante en términos de accesibilidad: los alcorques mal resueltos son uno de los obstáculos más habituales para personas con movilidad reducida, carritos de bebé o sillas de ruedas en los itinerarios peatonales.
Más calles en la lista
El Consistorio enmarca esta reforma en una estrategia más amplia de acercamiento de los barrios al centro urbano, en la misma línea de lo ya ejecutado en la avenida de Guadalajara. Y anuncia que la lista continúa: los próximos puntos sobre los que prevé actuar son Gran Canal, el paseo del Val, Núñez de Guzmán y Talamanca.
Se trata de un tipo de intervención que se está repitiendo en varios municipios y distritos de la región, donde los ayuntamientos aprovechan las obras de saneamiento para reequilibrar el reparto del espacio entre coche y peatón. En la capital, por ejemplo, el distrito de Latina ha emprendido una lógica similar con la remodelación del entorno del colegio Ermita del Santo, también centrada en ampliar acera.
Para los vecinos de El Val, el efecto práctico es una conexión peatonal más ancha y con puntos de descanso hacia el Centro Histórico, además de una red de alcantarillado renovada. Para los conductores, un aparcamiento reordenado y la carga y descarga desplazada al lado sureste de la calle.
La información sobre el final de las obras ha sido publicada por Noticias para Municipios, a partir de los datos facilitados por el Ayuntamiento de Alcalá de Henares.
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Elaborado a partir de información publicada por Noticias para Municipios · Fuente primaria: documento original