Getafe, cabeza de correos en 1857: el mapa que enseña cómo el tren cambió el reparto
Un plano de 1857 conservado en la Biblioteca Digital de la Comunidad de Madrid muestra que la estafeta de Getafe repartía el correo de trece pueblos, a caballo y a pie.

Un plano de mediados del siglo XIX permite reconstruir con bastante precisión cómo llegaba el correo al sur de la región y qué papel jugaba Getafe en ese engranaje. El documento, titulado Carta de correos y postas de la provincia de Madrid, está fechado en 1857 y se conserva digitalizado en la Biblioteca Digital de la Comunidad de Madrid. Lo ha rescatado la Asociación Amigos del Museo de Getafe en su sección de divulgación en el diario local Getafe Capital.
Un mapa por orden del Ministerio de la Gobernación
El plano fue trazado por el geógrafo Francisco López Fabra por encargo del entonces ministro de la Gobernación, Cándido Nocedal. Su finalidad era administrativa: fijar sobre el papel cómo quedaba organizada la red de correos y postas en toda la provincia, con las estafetas principales, las carterías dependientes y los caminos por los que circulaba la correspondencia.
Ese tipo de cartografía funciona hoy como una radiografía de la vida cotidiana. Indica qué pueblos tenían servicio propio, cuáles dependían de otro mayor y con qué medios se cubría cada tramo. Y en el caso concreto de Getafe, sirve además para dibujar los límites de lo que fue el partido judicial de Getafe, una demarcación administrativa que agrupaba a los municipios del entorno.
El ferrocarril, la gran novedad
La clave del mapa de 1857 es que retrata un momento de transición. La línea de ferrocarril Madrid-Aranjuez se había inaugurado poco antes, y eso marcó una diferencia inmediata respecto al resto de la provincia: en los municipios por los que pasaba el trazado, el correo dejó de llegar en carruaje o a lomos de caballería y empezó a hacerlo en tren.
Los beneficiados de aquel adelanto fueron Getafe, Pinto, Valdemoro, Ciempozuelos y Aranjuez. En el resto de la provincia, la correspondencia seguía dependiendo de los caminos y de los tiempos que imponían las postas.
Trece pueblos desde una sola estación
Según detalla el plano y su ampliación de la zona, a la única estación que tenía entonces Getafe llegaba el correo destinado a trece pueblos, el propio municipio incluido. Desde la estafeta getafense la distribución se hacía de dos maneras distintas:
- A caballo: hacia Parla, Torrejón de la Calzada e Illescas.
- A pie: hacia Villaverde, Leganés y Fuenlabrada.
La red se ramificaba después en un segundo nivel. Desde la cartería de Parla salía el correo con destino a Humanes de Madrid y Moraleja de Enmedio. Y desde Torrejón de la Calzada, la correspondencia continuaba hacia Torrejón de Velasco, Casarrubuelos, Cubas, Serranillos y Batres.
Por qué importa un plano de hace 170 años
Más allá del interés erudito, el documento explica una jerarquía territorial que en buena medida sigue reconociéndose. Getafe aparece ya como nudo de comunicaciones del sur madrileño, condición que se consolidó con el crecimiento industrial y ferroviario posterior. Municipios que hoy tienen decenas de miles de habitantes, como Fuenlabrada o Leganés, dependían entonces del reparto a pie desde la estafeta getafense.
La imagen puede consultarse en el Museo Virtual de la Asociación Amigos del Museo de Getafe, que publica cada semana un comentario sobre piezas y documentos del archivo local, firmado en este caso por Ángel Fernández Serrano. El original digitalizado está accesible en el fondo cartográfico de la Biblioteca Digital de la Comunidad de Madrid, de consulta libre.
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Elaborado a partir de información publicada por Getafe Capital · Fuente primaria: documento original